lunes, 23 de enero de 2017

ESCAPADA A NAVARRA III. CIUDAD ROMANA DE ANDELOS. EL DEPÓSITO REGULADOR

En esta entrada, seguiremos visitando Andelos. 




Vamos a continuar nuestro itinerario para reconstruir una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de la Península Ibérica, de la que ya comenzamos a hablar en la publicación anterior.




Vamos a trasladarnos al ORIGEN de este gran proyecto…

Para una ciudad de dimensiones considerables, como era Andelos en época romana, era necesaria la búsqueda de un sistema que asegurase el aprovisionamiento de agua a los habitantes. La consecuencia de esa búsqueda, fue la planificación y construcción de este complejo entramado hidráulico, una obra maestra romana, pues constituye un ejemplo constructivo a la altura de cualquier edificación actual, con una diferencia, retrocedemos dos mil años en el tiempo.



La planificación fue la siguiente: 




Se trataba de aprovechar el agua de lluvia por medio de una presa, que retenía el agua procedente de riachuelos y barrancos de las proximidades. De modo, que la presa quedaba conectada mediante un acueducto a un depósito regulador, que almacenaba el agua y la depuraba.



El transporte del agua finalizaba en el castellum aquae de la ciudad, desde donde se gestionaba a los habitantes.




Tras describir brevemente el funcionamiento de este circuito, vamos a referirnos en concreto a uno de los elementos que lo componen: EL DEPÓSITO REGULADOR, ubicado a 400 metros de la urbe y cuyo objetivo era embalsar el agua que se traía desde la presa de Iturranduz, situada aproximadamente a 2,6 kilómetros de este embalse.

Imagen tomada de los paneles explicativos del yacimiento arqueológico



El depósito ocupa un amplio espacio excavado en el terreno, de 85 x 37 metros como ejes máximos.



En el lado oeste, los muros conservan su alzado original, con una altura media de 3,5 kilómetros.




La capacidad de almacenamiento que define a esta construcción es de 7300 metros cúbicos.

En lo referente a los elementos que componen esta obra hidráulica, vamos a señalarlos brevemente.

En el caso concreto de Andelos, la entrada de agua al depósito, llamada inmisarium, queda ubicada en el lado suroeste. 





Los expertos consideran que el acceso debió producirse por un único punto del depósito, desembocando en él, probablemente, por un canal de conducción. 
En el revestimiento de losas se aprecia la erosión provocada por el agua, y sobre los sedimentos existe una gran roca irregular, de 1, 50 metros, que soportaría el golpe de agua.



Por el contrario, la salida de agua, denominada también emisarium, se ubica en el centro del paramento oriental, el más próximo a la ciudad.



Según Vitrubio, esta situación enfrentada entre ambos se disponía con objeto de que el agua recorriese al trayecto más largo posible para que la sedimentación fuera óptima, aspecto muy importante para la clarificación de las aguas.

Relacionada con la arqueta de toma, situada al exterior del muro, se encuentra la cámara de llaves, un recinto posiblemente cerrado desde el que se controlaba la salida de agua.


Imagen tomada de los paneles explicativos del yacimiento arqueológico

Actualmente, se conserva un sillar con una perforación en forma de “T” invertida; por la perforación horizontal pasaría la tubería de plomo que salía del depósito, la vertical permitía el control del caudal mediante una válvula de rotación.


De este punto partía un pequeño canal de mampostería que acogía unos sillares con sección en “U” invertida, llamado specus, para albergar la tubería o fistula.













Entre el depósito regulador y la ciudad distan 400 metros, siendo la diferencia de cota 0, 50 metros. Ambos emplazamientos quedan separados por una vaguada.



Para asegurar el abastecimiento, destaca otro elemento primordial, el acueducto- sifón que partía de la cámara de llaves. Esta conducción se construyó para conseguir la presión suficiente para que el agua llegase al nuevo depósito ubicado en la urbe, el castellum aquae, que organizaba la distribución en la ciudad.






Por esto, el acueducto soportaba sobre sus arcadas un canal de piedra, por el que circulaba el agua a presión a través de una tubería de plomo.

Las excavaciones arqueológicas han permitido descubrir 34 apoyos, de los 52 que había en total, sobre los que se levantaban los pilares que sustentaban las arcadas.

La fábrica se ejecutó en dos fases:

-          - En la primera de ellas, el depósito era de dimensiones más reducidas, y los muros y el pavimento estaban impermeabilizados con un revestimiento de argamasa hidráulica.




La poca resistencia y el derrumbe de estas paredes propiciaron su ampliación.





















-          - En esa segunda intervención se reforzaron los muros con 37 contrafuertes interiores, cuya finalidad sería aguantar el empuje de la tierra cuando el depósito se encontraba vacío.















A esta segunda obra corresponde la arqueta de toma de agua y la escalera de acceso al interior.































La cronología que se da a este depósito depende de los hallazgos arqueológicos que en él se han producido. En las excavaciones se han hallado restos de cerámica, por lo general localizada junto al muro, entre los contrafuertes y junto a la escalera. Las fechas que se han proporcionado para estos elementos oscilan entre los siglos I y IV d. C., por lo que se concluye que fue, al menos, durante estas centurias cuando estuvo en uso esta obra hidráulica. 

Después de aludir al museo y a la villa, donde encontramos elementos de abastecimiento de agua tan importantes como el acueducto o el castellum- aquae, en esta entrada pudimos aproximarnos a otro elemento fundamental de este engranaje hidráulico, el depósito regulador, el que cuenta con mayores dimensiones de los que se han hallado en la Antigua Hispania. 

A esta área, el visitante puede acceder caminando o en coche desde el yacimiento a través de un camino fácilmente accesible, por lo que es una visita muy interesante y recomendable.




En la próxima publicación finalizaremos nuestro recorrido por Andelos, visitando la última pieza clave de esta obra de ingeniería, la presa que abastecía de agua a todo este sistema.


¡Muchas gracias y hasta pronto!



BIBLIOGRAFÍA.

FERNÁNDEZ CASADO, C., Ingeniería civil romana. Madrid. Turner. 1985.
MEZQUÍRIZ, Mª A.; UNZU, M.. De hidráulica romana: El abastecimiento de agua a la ciudad romana de Andelos. Trabajos de Arqueología de Navarra 7: 237- 166. Pamplona. 1988.
MEZQUÍRIZ, Mª A., Andelo ciudad romana. Navarra. Gobierno de Navarra Prensa Publicac.. 2009.

WEBGRAFÍA.

www.turismo.navarra.es
www.esenciadenavarra.es






Como podéis ver en cada publicación, vamos ampliando la lista de términos para que la visita quede más clara. De modo, que continuamos con nuestro glosario...



v  ARQUETA DE TOMA.

Pequeño depósito que organiza la distribución inicial del agua. Da paso a la cámara de llaves mediante una tubería de plomo que atravesaba el muro, para de esta manera controlar la salida del agua al inicio del acueducto.

v  CÁMARA DE LLAVES.

Era un espacio que posibilitaba la salida de agua desde el depósito.

En el caso de Andelos, era un recinto, posiblemente cerrado, y estaba al cuidado del “castelorum” o encargado de la vigilancia y el control del depósito. Desde este lugar se accionaban las válvulas para permitir el paso de agua.

v  DEPÓSITO.

Los depósitos son elementos fundamentales de una gran infraestructura hidráulica.

Una forma  primitiva de obtener agua era su almacenamiento, que fue primordial en los primeros momentos de una ciudad.

Para almacenar esta agua, uno de los sistemas conocidos fue la construcción de depósitos de gran capacidad que recogían el agua de lluvia y el agua procedente de canales y acueductos.

v  EMISARIUM.

Denominación que recibe la salida de agua de un depósito. De la arqueta con válvula partía una tubería de plomo,  no conservada, por donde salía el agua, y permitía que toda la red trabajase a presión a partir de ese punto. 

En el caso de Andelos, se ubica en el muro oriental del depósito, completamente opuesto y alejado del inmisarium, para que el agua recorriera el mayor espacio posible y se decantara correctamente. 

v  FISTULA.

Hace referencia a una tubería romana (fistula aquaria), como conducto utilizado en la red de abastecimiento de agua potable en las ciudades de época romana. Generalmente, eran de plomo, y excepcionalmente, de terracota.

v  INMISARIUM.

Término que designa la entrada de agua al depósito. Puede ser desde un solo punto, como es el caso de Andelos, donde únicamente hay una entrada de agua localizada en el ángulo suroeste, desembocando al depósito, posiblemente, por un canal de conducción.

v  SPECUS.

“Gruta, sima o cavidad”. Eran canales cubiertos que construían los romanos para llevar el agua a lo largo de un territorio. Circulaba el agua a presión a través de una tubería de plomo y un sistema de sifón.

v  VÁLVULA DE ROTACIÓN.


Se trata de una pieza mecánica empleada para modificar el flujo o fluido que pasa a través de ella. De esta forma, se puede iniciar, detener o regular la circulación (o paso) del agua mediante una pieza movible que abre, cierra u obstruye de forma parcial el orificio o conducto de salida de agua hacia la tubería. 





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